¿De verdad resulta tan difícil de creer que no hay nada más satisfactorio , nada que procure una alegría más sana y duradera, que el «profundizar» en el desarrollo y conocimiento de la PROPIA VIDA?
Hoy quiero enfocar el tema de la ecología planetaria desde un punto de vista más profundo y menos evidente: el del «ruido emocional». Considero ruido emocional el que se produce cada vez que hablamos sin venir a cuento, sólo para dar gusto a nuestro ego o porque somos incapaces de mantener en equilibrio nuestro sistema energético personal.