Muy pocas personas saben que, en realidad, los sentidos de la vista y el oído son un solo sentido y que, cuando uno de los dos sentidos está mal configurado, es cuestión de tiempo que las funciones de la vista y de la escucha se vean afectadas de gravedad…
La relación con la madre configura nuestro sentido de la escucha y la relación de ésta con el padre, nuestro sentido de la vista.
«Cualquier desequilibrio entre la madre y el padre afectará de forma directa la percepción audiovisual de sus hijos»
