¡Es que al principio me corto!...


Toda persona que argumente que necesita tiempo para ser «ella misma» en un nuevo ambiente o situación: ¡se está engañando...!

Lo que se suele argumentar es: «al principio me corto o prefiero observar, conocer mejor el ambiente, el grupo, etc.»   Estas personas conforme conocen más al grupo y se van haciendo con el ambiente, cambian y se muestran más confiadas.

La supuesta naturalidad o imagen que entonces ofrecen es una pose y no es una imagen genuina, de ahí la imposibilidad de ofrecerla «en frío». Lo que realmente dicen-sienten cuando llegan a un nuevo espacio es: ¡dadme más tiempo para que ejecute el papel que tengo aprendido de lo que quiero mostraros de mí... y que, de primeras, me resulta imposible «ejecutar-actuar»! 

Una persona genuina, e integrada en su piel, se muestra tal y como es desde un principio, independientemente del espacio donde se encuentre. Tiene suficiente confianza en ella misma para saber cuál es el lugar que ocupa y sus reacciones no dependen de la familiaridad con la que sea tratada o recibida.